En una situación complicada de la temporada, el equipo logró el sábado una victoria importantísima ante el Gernika Sporting, un triunfo que va mucho más allá de los tres puntos y que puede suponer un cambio de tendencia. Aunque en las últimas jornadas los resultados no habían acompañado, la actitud del equipo ya venía siendo buena pese a las derrotas, algo que finalmente encontró premio.
El encuentro fue, sin duda, uno de los más completos del equipo en lo que va de curso. Desde el inicio se mostró sólido y concentrado, especialmente en el apartado defensivo, donde apenas concedió oportunidades. El balón parado, una de las asignaturas pendientes en otros partidos, estuvo bien trabajado, y en ataque el equipo supo competir con criterio y determinación.
Conscientes del momento que atravesaban, los jugadores optaron por un fútbol más directo, minimizando errores y peleando cada segunda jugada. Esa propuesta dio resultado, sobre todo en una primera parte muy seria y bien ejecutada, en la que el equipo fue superior y supo imponer su plan de partido.
Tras el descanso, el inicio de la segunda mitad trajo una ligera bajada de intensidad, pero el equipo supo manejar la situación con madurez. A pesar de ese pequeño bajón, el Gernika Sporting no fue capaz de generar ocasiones claras, reflejo del buen trabajo colectivo y del orden mostrado durante todo el encuentro.
En definitiva, un partido muy completo en todas las facetas del juego, que refuerza la confianza del grupo y deja sensaciones muy positivas. Una victoria que llega en un momento clave y que todos esperan que sirva como punto de partida para un cambio de dinámica en las próximas jornadas.